martes, 6 de septiembre de 2016

Profes, de proveedores de saber, a antagonistas educativos.

Bueno, me he encontrado con algo muy curioso y que es tendencia en los colegios, especialmente en las reuniones de padres de familia, la frase más común de los "martirizados" alumnos cuyos profesores son nefastos con los trabajos, su cita favorita: "Es que el profesor me hace perder, porque..." Se ha convertido en una pesadilla para nosotros y un arma para los estudiantes, pero bueno, afortunadamente esa frase no tiene mucho poder en padres realmente sensatos y que indagan más allá de las palabras de su hijo.

A decir verdad este tema me inquieta ya que me veré enfrentado a esta realidad en unos años, pero ¿qué tan malos podemos ser los profes? ¿Es pecado preocuparse por la educación de esta "generación del mañana"? Pues, poco a poco iré contestando esos interrogantes desde mi punto de vista, Muchos profes tratamos de ser lo más dinámicos posibles, aplicando muchos currículos ocultos para que nuestros chicos en verdad aprendan, hay otros que simplemente se basan en lo que dice el currículo convencional y ya. Pero el gran problema es que la sociedad, la familia y todo el entorno nos culpa de que la educación sea mala, sí, hay profesores malos, a los que no les importa cambiar el curso de la educación, que se estancan y no hacen nada, pero hay otros los cuales tienen una labor admirable, que se preocupan cada vez más por los intereses de sus estudiantes, que cumplen los chorrocientos mil papeles que el colegio les impone, y que la familia deja desatendidos, por lo cual uno como profe es papá, guía, psicólogo, consejero y hasta amigo de sus estudiantes, o bueno eso es lo que se pretende ser, ya que uno, claro está dependiendo del método pedagógico y de cómo reacciona ante el entorno estudiantil, uno puede ser el profe chévere o "el cucho triple hp".

En mi poca experiencia como docente, he tenido la oportunidad de experimentar el poder de esa frase tan temida por muchos, porque hay padres realmente enajenados a la hora de defender los argumentos de su hijo e inventan mil excusas para hallarles la razón. Aquí es donde el profe o se puede salvar o cava su propia tumba, ya que hay que tener las dos facetas, la de profe chévere, dinámico, innovador, que se interese por el aprendizaje y cosas varias, y la faceta HP que debe reflejarse de cierta manera para que haya disciplina, orden ya que es un condicionamiento, porque se ve que a pesar de que el método tradicional, es algo opresor, desafortunadamente aún sirve, porque la mente está condicionada a un premio y un castigo, aquí es donde digo: "Skinner, you win". Ahora bien, vayamos al con texto que directamente queremos enunciar y es el de la reunión de padres de familia y la famosa frase, bueno, todo profe debe tener herramientas y un sinfín de planes de contingencia para contrarrestar el poder de esa frase, ¿cómo se hace? Es lógico, las notas, las entregas, los proyectos, los videos, las actividades de clase, todo, absolutamente todo lo que se haga en clase, debe documentarse a manera de bitácora para que cuando se llegue el día se presenten todas las pruebas acusatorias y decir: "Mamita o papito y/o señor acudiente, tutor o whatever, su hijo evidentemente perdió porque no tienen ninguna evidencia de trabajo, estos son los trabajos, estas son las fechas, y su hijo no ha cumplido ninguna, ni las ordinarias ni las extraordinarias, bajo esa premisa señor encargado del estudiante le digo, sin notas, su hijo merece pasar?" Acá pueden suceder dos cosas, o el padre pide que se indague más y diga que cómo así y se dé cuenta de que su hijo lo engaña y no es lo que cree ser, o simplemente defienda a su hijo con vehemencia diciendo que es demasiada carga académica; aquí es cuando la oratoria argumentativa y la oralidad deben ponerse en acción, sin embargo esta situación puede desencadenar más cosas ya que si el padre, madre o acudiente es muy severo con los castigos, y uno divulga la actividad académica nula, pues el chico o la chica tendrá más aversión hacia uno, ya que uno fue el facilitador de los castigos y las torturas, pero "Sorry is not my business" ya que cumplo con un trabajo y con rendir cuentas, es cruel y todo, pero en estos casos uno debe lavarse las manos como Poncio Pilatos. 

Pasemos a otro tema donde nosotros somos antagonistas, y es en el método de enseñanza, a veces uno quiere hacer mucho, pero de tanto, no se hace nada ¿por qué? sencillo, hay tanto que atender y uno por ser "multiskill" termina desatendiendo cosas; en la segunda lengua es muy común que los estudiantes le huyan, porque el método es malo, frases como: "Estoy mamado del verbo TO BE"  es verdad, pero si no se encuentran estrategias para salir rápido de él, entonces cómo, o bueno las estrategias están y se aplican bien, pero si no hay voluntad por parte de los estudiantes, uno 'cómo hace ahí, metérselos a las malas? es un error, le van a coger aversión a la asignatura y todo será mucho más complejo; por otro lado los padres, los estudiantes y la sociedad en general dice, es que los profesores son malos, pero si el colegio limita lo que uno quiere hacer gracias a que se debe seguir el currículo tal cual, claro también hay colegios que dan vía libre y docentes a los que no se les da la gana de hacer nada, el caso es que cuando se trata de educación todo recae sobre el profe, pero qué hay de los directivos, de la gente que pensó en el currículo, y hasta del mismo MEN porque partamos de lo siguiente, si el MEN que es la cabeza de todo, no piensa en las verdaderas necesiades del estudiante, pues de ahí para abjo todo está mal, claro uno quiere hacer el cambio, pero una sola golondrina no llama agua, que hay movilizaciones y todo tipo de propuestas de cambio, pero eso debe ser oculto, ya que los grandes "pensadores y representantes de la sociedad" no quieren que seamos seres educados, con grandes visiones de mundo, porque no les conviene, por lo cual nos adjudican una educación mediocre, nos hacen pasar por las duras y las maduras y que nos dejen de manos y pies atados cuando proponemos cambios, ya que las leyes de educación, son para que ellos, las digan y no intervengan, y nosotros tengamos que hacer absolutamente todo el trabajo.

Con esto quiero concluir lo siguiente, nosotros como docentes queremos dar lo mejor de nosotros, queremos cambiar el mundo y que todo sea mejor, pero si hay una mentalidad conformista del otro lado, y si en la casa no se afianza la educación que se trata de impartir en la escuela, nosotros los profes siempre seremos los antagonistas de esta obra de teatro, por más que queramos ser héroes.